Al reservar tu entrada en línea, puedes optar por la visita combinada Choco Story Brussels - FrietMuseum y beneficiarte de un 10% de descuento en ambos museos.
¡Descubra dos especialidades típicamente belgas! El templo de la cerveza, situado en el edificio de la Bolsa, le invita a explorar el universo cervecero de una forma interactiva y divertida.
Descubre dos iconos belgas: el chocolate artesanal y el emblemático Atomium, para una experiencia deliciosa y cultural.
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Al reservar tu entrada en línea, tendrás prioridad. Entra al museo por la línea «Tickets Entrance». En la recepción recibirás tu audioguía.
La entrada da acceso a todo el recorrido permanente del museo, distribuido en 3 plantas. Los visitantes descubren la historia del cacao y del chocolate a través de colecciones, dispositivos interactivos, una demostración inmersiva y varias degustaciones de chocolate belga. La visita cuenta con una audioguía disponible en 11 idiomas, que permite a cada uno avanzar a su ritmo. Los talleres de chocolate constituyen una actividad aparte y pueden reservarse como complemento de la visita para vivir una experiencia aún más inmersiva.
La reserva es muy recomendable, especialmente durante las vacaciones escolares, los fines de semana y los períodos de gran afluencia. Permite elegir más fácilmente la franja horaria deseada, organizar con tranquilidad la jornada de descubrimiento en el centro histórico de Bruselas y evitar la cola. Los visitantes que deseen participar en un taller de chocolate deben reservar con antelación, ya que el número de plazas es limitado para garantizar una experiencia de calidad.
Sí. Las degustaciones forman parte integral de la experiencia que propone Choco-Story Brussels. Permiten poner en práctica las explicaciones descubiertas a lo largo del recorrido y apreciar diferentes facetas del chocolate belga. Más que una simple degustación, contribuyen a comprender mejor los sabores, las texturas y el saber hacer que han forjado la reputación internacional del chocolate belga. El visitante podrá probar diferentes tipos de chocolate, así como un praliné artesanal.
La mayoría de los visitantes dedican entre una hora y una hora y media al descubrimiento del museo. Esta duración permite recorrer las diferentes salas, escuchar los comentarios de la audioguía, asistir a la demostración inmersiva y disfrutar de las degustaciones. Las personas que también reserven un taller de chocolate deberán prever una hora adicional para vivir plenamente ambas experiencias.